Fran Rivera sufrió un robo en la caja fuerte de la habitación del hotel en la que quedaba en México, hecho que provocó su denuncia pública en las redes sociales consiguiendo llegar a un acuerdo con los responsables de la cadena hotelera
Lo que parecía un agradable viaje de trabajo a México junto a su equipo y apoderado Raúl García, El Tato, adquirió un tono tibio por el robo que Fran Rivera sufrió ayer en el lugar en el que se hospedaba mientras se encontraba toreando. Os ponemos en situación: La mañana en España comenzaba con un mensaje del diestro en su cuenta oficial de “Twitter” donde denunciaba la sustracción de una alta cantidad de dinero en la caja fuerte de su habitación y la de dos de sus acompañantes por parte -según el director del hotel- de personas externas. “Es una pena que en este maravilloso país todavía sucedan estas cosas y que roben en una cadena como el @HyattRegencyMex es peor aún!!!”, recitaba el mensaje que hacía saltar todas las alarmas en nuestro país. La cantidad de la que se hablaba era de unos 4.000 euros aproximadamente, de los cuales 3.000 corresponderían al marido de Lourdes Montes y 300 al resto del equipo).

Aparte, el programa en que el participa desde hace unas semanas, “Espejo público” se hacía eco de la noticia y emitía un vídeo en exclusiva del torero realizando una especie de “tour” por su habitación -y lugar de los hechos- explicando con detalle lo ocurrido: “Cuando nos hemos ido a la plaza de toros parece ser que alguien ha entrado en la habitación.” Ante la ineficacia y la incertidumbre en la que vivían por la falta de reacción por parte del establecimiento, Fran continuó en la red social: “Cuidado en el hotel HYATT REGENCY de Mérida @HyattRgencyMex roban en las habitaciones y no se hacen responsables. ¡Una auténtica vergüenza!”.

Pero tras la tormenta siempre llega la calma y, afortunadamente, este espantoso suceso pudo solucionarse gracias a un repentino entendimiento con la dirección de la empresa, con quien ha terminado grabando un video para la prensa local con el propósito de limar asperezas y mostrar su satisfacción por la atención recibida: “Después de estos momentos de tensión, de incertidumbre, tengo que agradecer al director del hotel que hayan resuelto esta situación con tanta celeridad (…) Es de toreros reconocer. Antes me he quejado y ahora lo único que tengo son palabras de agradecimiento”. Nos alegramos que todo esté solucionado y hayan llegado a un acuerdo -aunque realmente desconocemos cuál ha sido-, pero nos tuvo mareados toda la mañana… ¡Qué lio!
