Últimamente, con todo esto de la revolución política que “Podemos” ha venido a formar en España, se ha puesto muy de moda el tema de las castas. Un término que no solo puede usarse para el ámbito del poder sino que, más allá, también tendría sentido si lo empleáramos para referirnos a las familias que, a la hora de hablar del “famoseo”, se reparten la “tostá” en la crónica social.
Porque si se fijan, en los programas o revistas del “corazón” existen unos orígenes genealógicos desde los que parten grandes ramas, “ramitas”, hojas y “hojitas” que terminan configurando unos árboles con raíces tan arraigadas como la de los Rivera-Pantoja. Un clan que nace de “Paquirri” y Carmen Ordóñez y que se fue ampliando con personajes como “la” Pantoja, Fran y Cayetano Rivera; su hermanastro y su padre, los “Julianes”; su otro hermanastro y la hermana adoptiva de éste, Kiko y “Chabelita”, el listado interminable de novias y novios de todos/as, y hasta añadidos por parte de padre o madre como Canales Rivera, Agustín y Bernardo Pantoja… Eso por no hablar de últimas adquisiciones como Laura Cuevas, hija de los guardeses que trabajaban en “Cantora” para Isabel y los suyos.
Dicho análisis podría extenderse a los Janeiro-Esteban o a los Ortega-Mohedano y la verdad que nos tendría entretenidos un buen rato aunque, sobre todo, estaría bien que nos sirviera como espejo para comprobar el “nivelón” que tenemos como referente. Dime con quién andas…