Acompañada por un gran elenco de artistas, la bailaora sevillana llega esta noche al escenario del Festival de las Naciones con “Poesía & Flamenco”, espectáculo impregnado por el arte que ella misma despliega con su particular maestría
-¿ Cómo surgió la idea del montaje del Prado de San Sebastián?
-Sergio Frenkel, el director del Festival de las Naciones, me propuso mezclar flamenco y poesía y la verdad es que me pareció muy bonito. He querido enfocarlo como un homenaje del flamenco, con mi baile, a la mujer de hoy -que la identifico con la poesía-, y darle así el valor a ella que le corresponde, defendiendo su igualdad y ensalzando su figura.
-¿Tiene interés el baile flamenco hoy para el público? ¿Está atrapado entre lo vanguardista y lo comercial?
-Claro que interesa. Sólo hay mirar en las salas y en los teatros y están siempre llenos. Es cierto que existen diferentes formas de expresarlo. Aunque soy innovadora, no me ubico ni en lo clásico, ni en lo moderno. Creo que mi flamenco es más espiritual, más emocional. Yo me considero Sevilla. Soy Triana. Busco arte, transmisión, quiero que la gente se identifique y empatice con lo que hago. Entiendo que a algunos profesionales les guste demostrar su técnica pero valoro más el sentimiento que una bonita cabriola. Mi reto es que la gente lo vea muy fácil conmigo y entienda lo que hago.
