Parece que los cerca de 1400 metros cuadrados que compartieron casi 22 años el matrimonio Boyer no serán el futuro hogar de la nueva pareja formada por el premio Nobel Vargas Llosa e Isabel Preysler. La intención de ambos es cambiar su actual residencia por un entorno más acogedor. Según comenta la revista Vanitatis, Preysler no desea malvender su casa, por eso quiere esperar a una oferta que realmente la convenza. La venta de la mansión como «Villameona» por su elevado número de cuartos de baño se está haciendo con la mayor discrección posible y su venta no se ha publicado en ninguna inmobiliaria ni en redes sociales.