El mediático futbolista del Real Madrid que multiplica los beneficios en los negocios que participa afronta el nuevo año con un nuevo reto empresarial: invertir en hoteles
Si una cosa tiene clara el portugués, de origen humilde, es que el deporte que practica y que lo ha convertido en una estrella internacional tiene fecha de caducidad en su más estricto sentido profesional. A pesar de que Cristiano es un deportista hecho a sí mismo y su cuerpo desprende fuerza y juventud es evidente que más allá de los 40 no es posible seguir rindiendo al mismo nivel profesional. Por eso, aún en la juventud que el futbolista desprende, a sus 30 años parece tener las ideas muy claras desde que coincidió en Inglaterra con otro gran jugador que ha rentabilizado su imagen una vez colgadas las botas. David Beckham es el espejo donde Ronaldo siempre se ha mirado para saber cómo afrontar su futuro más próximo y asegurar un patrimonio para él y su familia más próxima. Es tan fiel al ex jugador inglés que incluso ya piensa un retiro semiprofesional en los Estados Unidos.
Dicen quienes le conocen que tiene una cabeza muy bien amueblada, que está bien asesorado y que su infancia humilde ha hecho el resto y sobre esos fundamentos ha ido creando el universo de empresas “CR7”, apoyado en el valor de su propia imagen, por la que llega a percibir casi 150 millones de euros anuales. Las marcas buscan al portugués como garantía de éxito, conocedores de que los seguidores comprarán todo lo que él ofrezca. Nike, Herbalife, Konami, Armani, Castrol, Fly Emirates, Suzuki, MTG, Heritage… son algunas empresas a las que ha prestado su imagen el atractivo jugador. Por Nike, por ejemplo, recibe 8 millones anuales y se calcula que puede percibir unos 34 millones anuales por rendimientos publicitarios.
“CR7” comenzó con ropa interior en 2013 y con calzado propio en 2014. Unos meses después llegaron las camisas que el futbolista tanto adora, diseñadas por Richard Chai -que ha trabajado para Marc Jacobs y Donna Karan-. Durante 2015 ha sacado la línea completa “para el hombre activo” en la que ha invertido unos 45 millones, algo de lo que se siente muy orgulloso porque fabrica en su propio país. Hace apenas unos meses nos presentaba su colonia “Legacy”, vestida en oro y negro, y la bebida isotónica “Drive”.
Su último proyecto empresarial, tal y como ha publicado el portal “Vanitatis”, lo ha compartido con un empresario hotelero de su Funchal, con el objetivo de abrir hoteles exclusivos “CR7” en grandes ciudades como Nueva York, Madrid y, por supuesto, Lisboa y su ciudad natal. De hecho, el edificio se construirá cerca de su estatua y el museo en el que se pueden ver sus trofeos e historia. El hotelero definió los establecimientos como una línea “life style” en la que invertirá 70 millones y que seguro le ocasionará muchos réditos a un “rey Midas” que todo lo que toca convierte en oro.