Las estrellas de Hollywood desfilan por la “alfombra roja” de los Globos de Oro derrochando sensualidad en un evento donde triunfaron el director Alejandro González Iñárritu y el actor Leonardo DiCaprio
La edición número 73 de los Globos de Oro, que se celebró en el hotel Beverly Hilton de los Ángeles, ha estado marcada por la fuerte presencia de galardonados de origen hispano, algo que confirma la nueva hornada de profesionales latinos en alza en el sector cinematográfico y televisivo estadounidense. Desde el director mexicano Alejandro González Iñárritu -gran triunfador con su película “El renacido” (que también premió a un consagrado Leonardo DiCaprio )- hasta un joven pero curtido actor, también mexicano y conocido en España como es Gael García Bernal, reconocido como mejor intérprete por su participación en la serie musical “Mozart in the Jungle”. Eso sin olvidarnos de una “discreta” Lady Gaga, que lucía un modelo de ‘Versace’ en negro (un diseño escotado de corte sencillo, casi sobrio, con pronunciado volumen en las caderas) con el que recogió su premio -ante el estupor de Leonardo di Caprio- por su papel en la TV movie “American Horror Story”.
Más allá, sobre la “alfombra roja” pudo verse un gran despliegue de moda de los mejores diseñadores que actualmente triunfan en el mundo, siendo una noche marcada por profundos escotes en uve y espaldas al aire, sin propuestas arriesgadas y más aciertos que errores. Así, una de las más estilosas fue la bella Julianne Moore, que se decantó por una pieza de Tom Ford de lentejuelas azules que brillaron con luz propia. Otro de los rostros del cine actual, Cate Blanchet, decepcionó a los espectadores con un modelo de Givenchy que no estuvo a la altura.
Heidi Klum es una apuesta segura para cualquier creador se ponga lo que se ponga. Por eso su vestido de la firma Marchesa convenció a los especialistas congregados en el hotel de Los Angeles. Por su parte, Jennifer López demostró, sin acudir en esta ocasión al recurso del gran escote, encontrarse en un momento espectacular con su ‘look’ de inspiración años 50 de Giambattista Valli, destacado especialmente de cadera para arriba. Una de las veteranas, Jane Fonda, confirmó que, a pesar de su apuesta por un corte blanco de Hedi Slimane -arriesgado y de lo más atrevido-, acertó en su elección, siendo una de las más fotografiadas.
En el lado opuesto, Rooney Mara demostró que, ni llevando una firma internacional -lució un diseño de Alessander McQueen-, una persona resalta más pues, en su caso, parecía más una superviviente de una catástrofe natural que una invitada a uno de los grandes eventos del año. En cuanto a los hombres la mayoría escogió el tradicional esmóquin de Calvin Klein, con apuestas ideadas por Italo Zucchelli, siendo uno de los que más elegantes Michael Fassbender.