Un año y medio después de marcharse, la modelo sevillana pone rumbo a tierras españolas (no a su localidad natal de Los Molares sino al País Vasco) motivada por el fichaje de su marido, el futbolista Jota Peleteiro, por el Eibar, club que lo dio a conocer profesionalmente y en el que jugará cedido durante una temporada y media. Jessica, de 35 años, volverá a ser madre en febrero de un niño al que llamará José Ignacio. Aunque no se ha pronunciado al respecto, nuestra paisana estaba perfectamente adaptada al estilo de vida británico pero seguro que estará más encantada aún con la idea de regresar a casa con la idea de retomar antiguos proyectos o iniciar nuevos retos profesionales.