Tras disfrutar de unas semanas de felicidad junto a su nuevo retoño, la pareja está decidida a recuperar el tono físico después de estos meses de embarazo. Por eso, tanto Irene como Kiko, a quien diagnosticaron hace unos días una incipiente diabetes lo que le obligó a cancelar unos compromisos profesionales en México, se han tomado muy en serio lo de ponerse en forma, publicando en Instagram una foto de su club de boxeo en Castilleja de la Cuesta junto a la frase: “Después de unos días por Madrid toca trabajar un poco #tardesdedeporte”.