Se había especulado con que la ausencia destacada del próximo día 12 de marzo, sumada a la de sus hermanos Cayetano y Francisco, sería la de la abuela de la niña, creyéndose que la tonadillera no quería acudir al bautizo por dos razones fundamentales: su miedo al masivo reencuentro con los medios de comunicación y un supuesto enfado con su hijo por pretender vender la exclusiva del acontecimiento a sus espaldas. Finalmente Kiko Rivera ha querido desmentirlo en redes sociales, confirmando la presencia de su madre en la Iglesia de Santa Ana. Así pues, habrá foto familiar…