Contra todo pronóstico, la tonadillera no aparece en ninguna de las fotos del reportaje publicado en la revista “Hola!” con motivo del bautizo de Ana, fruto de la relación de su hijo Kiko Rivera e Irene Rosales. Según la mencionada revista, Isabel optó por ocupar un discreto lugar durante el acontecimiento familiar. Por eso decidió almorzar en un reservado de la Hacienda Santa María junto a un reducido grupo de amigos y sin contactar apenas con el resto de invitados. Ni tan siquiera existe constancia gráfica de ella durante el momento cumbre de la celebración: la singular pedida de mano de su hijo a ritmo de una canción de Bruno Mars.