La hija de Kiko Rivera e Irene Rosales se ha ganado en sus primeros meses de vida el corazón de todos los miembros de su familia. Casi diariamente su madre muestra con orgullo en redes sociales cada gesto o momento de su vida. Incluso la ha apodado cariñosamente “mi flamenca” por la facilidad que al parecer tiene Ana para seguir los pasos de baile de una sevillana con sus pataleos de recién nacida. Mientras tanto, la pareja ya se encuentra pensando en los preparativos de su próxima boda, después de que el DJ le pidiese matrimonio a su pareja por sorpresa en el bautizo de la pequeña.