El futbolista, feliz con su familia fuera de los campos de juego, cumple hoy 41 años mientras sigue ostentando el título como el “hombre más sexy del mundo”
Nació un 2 de mayo de 1975 en Leytonstone (Londres) fruto del amor de un empleado de una fábrica de material de cocina y una peluquera de origen judío y, desde pequeño, siempre respondió lo mismo ante la pregunta de lo que quería ser de mayor: “Futbolista”. Porque David Robert Joseph Beckham siempre lo tuvo muy claro, luchando por hacerse un hueco en el universo del deporte… hasta que lo consiguió. Admirador del Mánchester United, a través de su padre, el futbolista se inició en el camino de los entrenamientos desde la adolescencia, comenzando su carrera profesional con 17 años cuando debutó, en 1992, con el mencionado equipo. A partir de ahí los éxitos se sucedieron y, los contratos, también: Real Madrid, AC Milán, Los Ángeles Galaxy… Uno tras otro fueron llegando junto a desorbitantes cifras como la de los seis millones y medio de euros que cobró en 2007 al unirse a la Major League Soccer (el salario más alto a un jugador en la historia de esa liga).
Sin embargo hay algo que a este hombre –que hoy rebasa la barrera de los cuarenta-, le ha hecho más popular aún que su trayectoria y es su matrimonio con Victoria Beckham, ex Spice Girl con la que se casó en 1999 y junto a la que creó uno de los tándems más solicitados dentro del mundo de la moda, convirtiéndolo esa unión en una referencia cara a firmas publicitarias que no dejan de solicitarlo para anunciar productos a los que presta su imagen. Es más, hasta tal punto han llegado a ser importantes los ingresos de uno y otro que en 2009 se llegó a cifrar la riqueza conjunta en 125 millones de libras, montante que, según algunos rumores, ha provocado el que la pareja haya solucionado todas sus crisis en bien de los beneficios de los que ambos disfrutan. Sea como sea, sus cuatro hijos son la mejor prueba del amor de David y Victoria, siendo frecuentes las estampas de felicidad de ellos con Brooklyn (nacido en 1999), Romeo (2002), Cruz David (2005) y Harper Seven (2011).
Con una altura de 1,83 y un peso aproximado de 80 kilos, varias son las veces que Beckham ha visitado España en los últimos tiempos, sobre todo para promocionar diversas campañas gracias a las que ha podido ser preguntado sobre cuestiones como el que, sus dos niños mayores, también hayan decidido dar sus primeros pasos laborales como modelos. “Cada uno de ellos tiene su propio estilo. A veces [Victoria y yo] les decimos que no lleven algo, pero suelen eligen lo que quieren y eligen bien. Romeo ha hecho la campaña de Burberry, que encaja perfectamente con él. Respeto mucho el trabajo de Burberry y Christopher Bailey -director creativo de la empresa inglesa-, porque no lo han transformado en algo que no es. En las fotos se le ve muy sonriente y él disfruta”, confesaba nuestro cumpleañero al respecto.
Considerado el “hombre más sexy del mundo” según la revista “People”, el tiempo no parece hacer mella en él, superando en dicho listado a otras “estrellas” más jóvenes como Chris Hemsworth y uniéndose a los míticos Mel Gibson, Brad Pitt, George Clooney o Channing Tatum. “Cuando me comentaron que me daban ese “título” en casa los chicos se rieron de mí y me dijeron: “¿En serio? ¿El hombre más sexy? ¿De verdad?”. “Brooklyn estaba en plan: ‘¿Estás seguro de que no soy yo quién tiene que estar ahí?”, reía David en relación al tema. Más allá, en un mensaje en su cuenta de Instagram, con más de 15 millones de seguidores, él aseguró que era a su madre a quien más ilusión le hacía el nombramiento, quitándole importancia con su humildad característica.
Actualmente en negociaciones para levantar su propio estadio de fútbol en Miami, David Beckham supera las cuatro décadas marcando tendencia en ropa, peinados, fragancias, complementos y hasta tatuajes. Lo suyo es un “pack” completo, uno de esos moldes que, después de finalizada la obra, se tiran para no volverse a repetir. Único en su especie.