Nadie sabía que Bradley Cooper, novio de Irina Shayk, tuviera tanta amistad con Lady Gaga pero lo cierto es que, mientras la rusa estaba en Barcelona desfilando para la Bridal Fashion Week, el actor llevaba en su moto a cenar a la rubia cantante. Ambos acudieron al restaurante italiano Giogio Baldi, en Santa Mónica (California), sin poder evitar a la salida la lluvia de flashes de papparazzi que le esperaban para captar el sorprendente momento. No extrañaría que algún proyecto pudiera haberles unidos ya que, como es bien sabido, Gaga está cada vez más en contacto con el mundo de la interpretación.