El fallecimiento de Prince el 21 de abril ha desatado, como es previsible en este tipo de artistas, una gran polémica puesto que ha dejado una fortuna de más de 200 millones de dólares. Al no existir testamento es lógico que sus seres cercanos quieran llevarse un “pellizco” de tan millonario patrimonio a pesar de que hay un pequeño inconveniente pues, hasta la fecha, 700 son las personas que han aparecido y que aseguran tener algún vínculo sanguíneo con el desaparecido. Una circunstancia que ya se ha vivido (no con tanta profusión de supuestos herederos, desde luego), tras la muerte de otros mitos como Bob Marley o Elisabeth Taylor porque el dinero no entiende ni de familia, ni de nada…