Miguel de la Quadra-Salcedo falleció ayer a las seis de la madrugada en su domicilio madrileño tras agravarse su estado de salud desde las pasadas navidades. Hombre de imagen imborrable, vinculado a la televisión a través de recordados programas de aventuras, se formó como perito agrícola y formó parte de la selección de atletismo, siendo plusmarquista en los Juegos Olímpicos de Roma. Su hijo Rodrigo fue el encargado de transmitir la noticia y de recalcar que el suyo ha sido un adiós tranquilo y rodeado de los suyos.