Tras un gran susto, cuya consecuencia principal fue una cirugía “in extremis”, se recupera en su rancho. Y es que Alejandro Fernández tuvo ser ingresado con la pierna ensangrentada después de haber sido mordido por un perro que podría haberle causado una grave cangrena. “Me di cuenta que la vida es frágil y que, en cualquier momento, se puede desvanecer”, ha escrito el cantante en un comunicado que, con posterioridad a su intervención, continuaba. “Estoy en reposo total y recuperándome en casa. Como siempre, gracias por todas sus oraciones, su comprensión y apoyo”.