A mediados de mes, el marqués de Griñón pasó por una clínica de un centro estético para someterse a un microinjerto capilar en el barrio madrileño de Salamanca y de manos de los doctores Ramón Vila Rovira y Juan Millán. Así, el ex marido de Isabel Preysler completaría así un proceso que inició hace bastantes años y que, en esta ocasión, le habría supuesto la inversión de casi diez mil euros. Es evidente que, más allá de que sea presumido, Carlos Falcó quiere estar lo mejor posible en esta etapa de su vida en la que el amor ha llamado a su puerta gracias a la joven Esther Doña.