Jennifer López cumple hoy 47 años tras haber presentado el proceso de “casting” de “World of Dance”, su próximo programa de televisión, y anunciar que desea un musical en Broadway basado en su vida
Aquello de “Juventud, divino tesoro” ha pasado a la historia y, a la vista de tantos y tantos casos a los que podemos acudir hoy día, más bien habría que sustituirlo por “Madurez, divino tesoro”. Jennifer López es un buen ejemplo de ello pues, a sus 47 años (hoy mismo los celebra), es uno de los iconos femeninos más señalados en lo que a belleza y sensualidad se refiere. Admirada y deseada a partes iguales, la puertorriqueña no para de sacar adelante proyectos profesionales como “World of Dance”, concurso para la NBC que promociona en la actualidad y que, con un millón de dólares para el ganador, contará con la intérprete como maestra de ceremonias. “Espero que sea la competición más grande, cargada de talento y potente de la pequeña pantalla”, ha declarado al respecto la que, además de otras muchas cosas, también fue bailarina. “El baile siempre ha sido mi pasión. Es curativo y este programa ha proporcionado a los profesionales del sector una plataforma enorme en la que sus sueños pueden hacerse realidad”. Productora ejecutiva además del proyecto, JLo ha lanzado un mensaje a futuros participantes: “Si eres genial, queremos verte”.
Mientras, la “estrella” latina desarrolla su temporada de conciertos en Las Vegas, cuna del mundo del espectáculo en la que, en el Planet Hollywood Resort & Casino de la Ciudad del Pecado, estará actuando sin parar hasta el primer semestre de 2017 con un espectáculo en el que cuenta con 16 bailarines además de invitados de excepción como Pitbull, Ne-Yo o Ja Rule para, entre otros, interpretar temas como “On the floor”, “Jenny from the block” o “Waiting for tonight”. Una vez acabada esta etapa, en la que ha tenido prórroga de 20 representaciones, la diva pretende enlazar con una meta que la llevaría directamente a Broadway pues, en continua evolución artística, lo siguiente que se plantea es un musical autobiográfico en el que el público podrá asistir al recorrido de una mujer que, nacida en el barrio del Bronx en 1969, ha llegado, con no poco esfuerzo y talento, a lo más alto. “Deseo algo grande no solo para mí. Deseo que el mundo encuentre la forma de resolver nuestras diferencias y que tenga más amor y unidad”, confesaba esta semana cuando se le preguntaba sobre el regalo de cumpleaños que más ilusión le haría.
¿Cuál es el secreto del éxito de tan esplendorosa “sex symbol”? No lo sabemos pero lo que sí queda claro es que, tanto en el trabajo como en el amor, no ha dejado de reinventarse desde de que, con quince añitos, consiguió un pequeño papel en la película, “My Little girl”. Desde entonces, más de diez álbumes, títulos cinematográficos como “Shall we dance?” (con Richard Gere) o “La madre del novio” (junto a Jane Fonda), líneas de ropa (prendas, complementos y joyería), fragancias y, por supuesto, obras de caridad que le han llevado a comprometerse con causas como la tos ferina o el colectivo “gay”. Sin embargo, han sido sus relaciones sentimentales las que le han dado más popularidad y han hecho que la prensa siga cada uno de los pasos que da pues, con etapas de más o menos estabilidad, está claro que lo suyo es pura pasión cuando de hombres hablamos. Así, de un primer matrimonio en 1997 con el cubano Ojani Noa (a quien, para separarse, acusó de violación), pasó al romance de dos años con el productor Sean Combs (tiempo durante el que se vio envuelta en un tiroteo). El bailarín Cris Judd, el actor Ben Affleck (al que, a dos días de su boda, en 2002, dejó por, parece ser, una infidelidad de él), Marc Anthony (un antiguo amigo, auténtico amor de su vida y padre de sus dos hijos) o Casper Smart (otro bailarín con el que, aunque después volvió, rompió cuando se conoció que el joven había tenido un “affaire” con una chica transexual) son otros nombres importantes en el currículum amoroso de la que, según la revista “People”, es “la más bella del mundo”, según “Forbes”, “la celebridad más poderosa del planeta” y, según muchas otras plataformas de gran calado social, “una de las artistas más destacadas del milenio”.
Muchos calificativos para poder definir a la segunda hija del vigilante de seguridad David López y de la maestra en un jardín de infancia Guadalupe Rodríguez. Alguien que cuenta por millones todo: sus referencias en google (267 millones), sus visitas a sus videoclips, sus rendimientos económicos en el área que toque… Porque, en el siglo XXI, no es rey sino reina quien todo lo que toca, lo convierte en oro.
