Al menos eso es lo que afirma la revista “Vanitatis” a la hora de explicar la ruptura entre José María Michavila y Genoveva Casanova, quienes se dijeron adiós por teléfono. Según el portal digital, el ex ministro –que vive por y para sus cinco hijos- decidió poner fin a su relación entre la tercera y la cuarta semana del mes de julio aunque, tras la citada conversación telefónica inicial, lo volvió a intentarlo para, a los pocos días –el 14 de agosto y por el mismo medio-, cortar definitivamente. El matrimonio civil no entra en los planes de Michavila quien querría o boda religiosa –que Genoveva no puede aceptar porque no tiene nulidad de su primer enlace-, o nada. Raro, raro, raro…