La rebeldía de José Fernando, el hijo de José Ortega Cano, trae a su padre de cabeza. Tras negarse a ingresar en un centro de rehabilitación (porque, según el joven, está curado de sus adicciones), el diestro decidió llevarlo a visitar la tumba de su desaparecida madre, Rocío Jurado. Junto a ellos, según una exclusiva de la revista “Lecturas”, se encontraba el novio de Gloria Camila, Kiko, que está siendo un gran apoyo para la hermana de José Fernando. Además, el torero llevó al cementerio a su bebé, José María, que por vez primera hace esta visita durante las vacaciones que la familia se ha tomado en Chipiona coincidiendo con la VII Semana Cultural Rocío Jurado (del 25 al 39 de agosto).