Una de las visitas más esperadas al programa de Bertín Osborne en Telecinco se produjo ayer por la noche cuando Antonio Banderas abrió las puertas de su casa londinense al programa del jerezano. Ahí, en una casa transparentemente impresionante, el malagueño preparó una paella para sus invitados y se dejó entrevistar junto a su novia, Nicole Kimpel, hablando durante el espacio de su nueva vida, menos hollywoodiense, de su trayectoria profesional y de, cómo no, mujeres que le han marcado como Melanie Griffith. Minimalismo y amplios ventanales para desnudarse por dentro en la que ha sido una de las entrevistas más sinceras de esta “estrella” del celuloide.
