Ya son marido y mujer y, tras el enlace, han pasado unos días en Sevilla haciendo tiempo para esperar la llegada del viaje de “luna de miel” que acaban de emprender Kiko Rivera e Irene Rosales, la pareja que más titulares ha ocupado en estas últimas semanas en los medios de comunicación sociales. Estresados y cansados por todo lo que supone organizar un evento de las características que tenía su boda, ambos se han marchado para disfrutar de unos románticos días que aprovecharán para desconectar y relajarse echando de menos, eso sí, a su hija Irene quien, según “El programa de AR”, se ha quedado con la familia materna. El tiempo para el descanso también es necesario.