Acudió junto a su hermano Agustín –y Carlos Esteban, su abogado- hasta el CIS de Jerez de la Frontera para, según manifestaba el letrado, realizar “los últimos trámites” para el final de la condena que pesaba sobre ella. Y por fin Isabel Pantoja firmó los documentos que vuelven a ponerla en libertad tras pagar la multa de 1,14 millones de euros impuesta por la Audiencia de Málaga (falta la de 1,8 millones de euros que tiene con Hacienda y por la que tiene embargada “Cantora”). Sin embargo, la cantante sonrió y lanzó besos a los presentes consciente de que empieza una nueva vida que iniciará –no podía ser de otra manera- con un flamante disco que se lanzará el 2 de noviembre y que ha titulado “Hasta que se apague el sol”. Los días de oscuridad parecen haber pasado…