“A mí no me pasa nada con mi madre. Lo que pasa es que ni me va, ni me viene. Mi madre me da igual”. Son palabras de Rocío Flores, hija de Rocío Carrasco y, a su vez, nieta de la gran Rocío Jurado. La joven, de 20 años, habla así de rotunda cuando le han preguntado al respecto en Instagram donde, en la opción de Instagram Live, ha estado respondiendo a las dudas que sus más de 25 mil seguidores van haciéndole llegar. “Estoy muy apartada de todo”, continuaba Rocío cuando un fan se interesaba por si su relación con su madre había mejorado. No conoce a Terelu Campos ni a su hija ni quiere entrar en según qué temas pero sí que está bien con su padre y con Olga, la mujer de éste, a la que considera más “mamá” que la suya propia. Más claro, agua.