Orgullosa de su cuerpo, Marléne Morreau no podía despedir el año de otra manera más sensual que… ¡desnuda! Así, desde la isla de Zanzíbar, la vedette ha compartido en sus redes sociales un “posado navideño” donde puede vérsela con la única “vestimenta” de la arena repartida por su anatomía en la que es una muy provocativa imagen muy distinta de las de los abrigos y chaquetones propios de esta época. Los 47 años que tiene no son un problema para esta mujer que ha conseguido de esta forma elevar la temperatura del personal al que, desde siempre, ha escandalizado con su sensualidad y su simpatía natural.