Hablamos con Cary Camacho, la creadora de una de las agencias de azafatas e intérpretes más sobresalientes en el territorio nacional con cerca de tres décadas de trayectoria
Creada en 1989, la agencia de azafatas e intérpretes Cary Camacho, se ha consolidado como una de las más punteras en el sector gracias a su cobertura nacional, su alto nivel de exigencia, su capacidad de respuesta, el gran equipo que la conforma, su compromiso y, por supuesto, su gran delicadeza en el cuidado de todos los detalles que permiten confeccionar un evento perfecto.
-¿Cómo ha cambiado con los años el papel de las azafatas?
-Ahora se les pide sobre todo. Además, claro está, de una imagen aceptable, se valora la proactividad. La “azafata florero”, como eran las del “Telecupón” que muchas veces la gente tiene en mente, afortunadamente han pasado a la historia. En muy pocas ocasiones se piden chicas que no tengan que hacer ni decir nada ya que, en esos casos, estarán buscando una modelo. Hoy día saben lo que hacer y cumplen unas series de funciones sin tener que darles instrucciones constantemente. Nuestros clientes quieren que aporten, que funcionen. El cambio vino quizás a la hora de suprimir gastos durante la crisis tan larga que hemos tenido.
-¿Qué elementos conforman a una buena azafata?
-Una buena imagen, simpatía, mucha educación y que se adelante a lo que se pueda necesitar.
-Y los azafatos, ¿están en auge? ¿Se han perdido ya quizás todos los prejuicios que se tenían?
-Sí, están en auge y muy incorporados en nuestro ámbito. Tenemos clientes que quieren a chicas y chicos por igual o incluso prefieren que todos sean azafatos. Se encuentran mucho más aceptados que antes porque se ha visto que hacen muy buena labor y muchas tareas diversas y aparte es que se necesita también igualdad en el trabajo. Realmente no creo que antes hubiera muchos prejuicios sino que era un oficio de las mujeres nada más.
-Trabajáis a nivel nacional, ¿se pide un tipo diferente de chica en el Norte que en el Sur?
-No suelen haber grandes cambios aunque sí me llama la atención lo reivindicativas que son las azafatas por ejemplo de Madrid, ya que se fijan mucho en las condiciones laborales y las económicas mientras que aquí estamos más al pie del cañón y siempre dispuestas a implicarnos.
-¿Cuáles crees que son las claves de tu éxito?
-Llevo casi 30 años de experiencia y de mucha lucha. Mi empresa comenzó en una época muy buena cómo fue la pre-Expo, en 1989. Los años posteriores sirvieron para construir la base y desde el 2000 los proyectos que llegaron fueron más importantes, gracias a que nos hemos tenido que ir reinventando. Parte importante de este éxito la tiene Gabriela Rosado, una persona estupenda que está mano a mano conmigo desde hace 10 años (aparte, por supuesto, de todo el equipo magnífico de azafatas y coordinadoras que tengo y he tenido todo este tiempo)


