Acostumbrado a sembrar polémicas en sus programas de televisión, Pepe Navarro se ha convertido en el centro de una desde que su ex, Ivonne Reyes, le reclamó la paternidad de su hijo. Así, en 2012, el periodista recibía una resolución judicial en la que la Audiencia lo declaraba responsable biológico del menor, comenzando a pagar su manutención desde entonces. “Tranquilo” y “dolido”, tal y como ha confesado a “Vanitatis”, el cordobés ha visto cómo su historia ha sufrido un revés, al presentar ahora su hija Andrea pruebas que demuestran que no existen conexiones parentales entre él y el primogénito de la venezolana. “No entiendo cómo colegas y productoras han permitido que se me machacase así”, se lamenta Navarro al respecto de un caso que aún tiene que dar mucho que hablar.