Cayetano Martínez de Irujo parece que se encuentra en uno de sus mejores momentos ya que parece que las rencillas que le han hecho pasar dos años muy complicados están desapareciendo, tal y como acaba de confirmar en Madrid en una presentación de los productos gourmet de la Casa de Alba. El dolor provocado por sus problemas graves en los intestinos, y las distintas operaciones posteriores, le han hecho ver la vida de otra manera y tras su recuperación es hora de resolver sus “intríngulis” familiares. La primera con la que tiene todo solucionado, tras un tiempo de distancia, es con Eugenia pero por desgracia con algunos de sus otros hermanos la situación es distinta ya que Jacobo no le vende una ganadería que reclama para sus negocios. Menos mal que le queda la de su hermano Fernando, al que considera “muy buena persona”. ¡Ánimo que queda menos!