La publicidad es necesaria. Cualquier marca con vocación de crecimiento, lo sabe. Incluso lo saben empresas que, por el calado social que tienen, se supone que ya no la necesitarían. O te anuncias de alguna forma, o no existes. Claro que luego hay excepciones o momentos puntuales en los que se produce una situación de éxito como la que el martes vivirá en el teatro Lope de Vega mi querido Falete, quien ofrecerá un concierto de homenaje a Rocío Jurado del que, sin haber hecho ni un solo cartel ni entrevista, lo tiene todo vendido.
¿Qué ha pasado? Todo un misterio pero lo cierto es que el artista, que apenas sale actualmente en los medios, ha colgado el cartel de “No hay localidades” solo colocando su nombre en la página web de la mencionada sala. Claro que tampoco es de extrañar pues todo aquel que ve alguna vez a Falete actuar en directo no puede sino repetir la experiencia. Su dominio escénico, unido a su potente voz, son los ingredientes (y la mejor promoción) de una fórmula mágica que siempre quieres volver a probar.
Por cierto que, hablando de “probar”, el artista está a dieta con Prisma Natural y unos productos proteicos con los que, en dos semanas, ha perdido más de ocho kilos. ¿Querrá verse más guapo y delgado para el reto televisivo donde tiene previsto participar y que, en breve, conoceremos? La publicidad, de nuevo, se encargará de contarnos todos los detalles…
