Se llama Laura Escanes, tiene 715.000 seguidores en Instagram y cobra, a juzgar por lo que la revista “Vanitatis” publicaba ayer, 800 euros por asistir a un evento y 2.500 euros si la empresa que solicita sus servicios quiere que cuelgue en sus redes alguna imagen al respecto de los servicios contratados. La modelo recibe decenas de ofertas no solo ya por ser la mujer de Risto Mejide sino por una trascendencia como “influencer” que le permite pedir que, lejos de viajar sola, vaya junto a un acompañante, en clase preferente y en un asiento “libre de curiosos” (con lo que, ni el de delante, ni el de detrás, pueden ir ocupados). Ahora se entiende que muchos sean los que quieran subirse al carro de los “youtubers” de moda…