Nuestra reina Letizia, cumplió ayer junto a su marido, el rey Felipe, con la visita al Reino Unido que se encuentra realizando y en la que, entre otras actividades, ambos fueron recibidos en el Parade Horse y en un almuerzo privado en el Palacio de Bukingham. Allí coincidieron con el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles, los condes de Wessex, los duques de Gloucaster y el príncipe Guillermo sin su esposa, Kate, cuya presencia ha sido absolutamente relegada en esta visita de Estado. Letizia usó en estos encuentros un vestido en seda cady amarillo limón con el bajo decorado con bordados de macramé en blanco y un abrigo en tweed de verano en un tono más claro de Felipe Varela, zapatos “nude” de Prada, cartera de mano de Magrit y unos pendientes que fueron de la reina Sofía. Por supuesto no faltaron la reina Isabel y su marido, el duque de Edimburgo. Un “planazo” real en el que tenemos puestos los cinco sentidos.