Debe ser cierto aquello del refrán de que, “a perro flaco, todo se le vuelven pulgas”. Y así, Shakira no solo no puede hablar sino que, de vacaciones con su familia en Nueva York, ha tenido que salir corriendo para urgencia porque su suegra, Montserrat Bernabeu, se puso mala cuando iba a entrar en un teatro de Broadway. Un incidente del que se desconocen los pormenores pero del que sí se sabe que se produjo sobre las cinco de la tarde del jueves, en los alrededores el teatro New Amsterdam, de Broadway, y que terminó en una camilla y dirección al hospital en una ambulancia. De esta forma, la madre de Piqué, que es precisamente médica, ha sembrado una nueva alarma en esta familia, tal y como informa en exclusiva la web de “¡Hola!”. ¡No ganan para sustos!
