Sorprendente pero no tanto. Y es que, viendo la historia de Arantxa Sánchez Vicario y su marido, Josep Santacana, el que él haya decidido retirar la demanda de divorcio que presentó a principios de enero, tampoco es tan extraño. Ni su abogado ni el demandante han dado explicación alguna pero lo cierto es que, de momento, son las últimas noticias al respecto de un caso que cambia -a la vista está-, por horas. La tenista, que no sabe qué pasa, sigue empeñada en hacer las cosas bien y en dejarse llevar por sus abogados y su familia, con la que ha vuelto a entablar relaciones. Una maraña cada vez más enmarañada.
