Eso es lo que ha considerado la jueza que instruye el caso de la querella criminal, presentada por el Banco de Luxemburgo, en relación a las acciones de Arantxa Sánchez Vicario y su marido, Josep Santacana. Una información exclusiva que lanzó ayer la revista “Vanitatis” y en la que se deja bien claro, según la responsable del Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona, que “ciertamente se aprecian ya indicios serios de criminalidad en los investigados en relación con los hechos puestos de manifiesto”. Malas noticias, por tanto, para la deportista la cual, de momento, no deberá ingresar en prisión de forma preventiva ya que, volviendo al documento, “no se aprecia riesgo de fuga” ni riesgo de que “los investigados puedan destruir pruebas”. Ahora bien, cinco son los días que se dan para justificar dónde viven ambos en la actualidad advirtiendo que, en caso de cambiar de domicilio, tendrán que notificarlo de inmediato. 5,2 millones de euros con Hacienda de deuda por impago de impuestos, entre 1989 y 1993, es el detonante. El final, aún no se sabe.
