Tras la enorme pérdida que ha supuesto el fallecimiento del comunicador José María Íñigo este pasado fin de semana, su hija, Piluca, ha decidido canalizar su dolor a través de una emotiva carta dirigida al periódico ‘El Mundo’: ““Con que no era grave‘, es lo que estará resonando en su interior. De haber sido enterrado, le habría gustado tener esto como epitafio. Pero nunca quiso saber qué pasaba. Solo si el bicho, como él lo llamaba, era bueno o malo”, relata con dureza. “Yo seguía queriendo tenerle a mi lado, físicamente digo, porque en la memoria y recuerdo estará siempre; y de alguna manera, creedme que lo hago”, continúa, a la vez que no deja de aprovechar la oportunidad para dar las gracias a todo el mundo por el apoyo: «La ola de cariño que levantó ayer su marcha transforma esa tristeza en alegría, felicidad y sobre todo orgullo. Algo bueno tuvo que hacer”. ¡Mucho ánimo!
