Ha pasado varios días en la UVI después de un accidente que casi acaba con su vida el pasado 20 de agosto pero, por fin, Manu Tenorio abandonó, ayer martes, el hospital. Una salida que hizo en compañía de su mujer, Silvia Casas, y en la que, muy emocionado, quiso atender a los medios reconociendo que su vida, después de la traumática experiencia, ha sufrido un antes y un después. “Quiero investigar qué ha pasado. Si esto fuese un accidente doméstico más, no estaría así. Ahora mismo necesito ir a casa, descansar y no entrar en detalles porque la verdad es que no tengo ánimos”, comentaba el cantante a la vez que reconocía sufrir “dolores espantosos”. Sea como sea, a sus 43 años -y, según él, con un “espíritu peleón”-, el sevillano quiere cumplir sus próximos compromisos profesionales del 8 de septiembre en Marrakech. Como los toreros, hecho de otra pasta.

