El hijo de Ana obregón y Alessandro Lequio ha querido expresarse después de las duras declaraciones de su madre, quien aseguraba que, después de los seis meses que ha pasado en Nueva York apoyando a su hijo en la enfermedad que padece, ha recibido una lección de vida. Medio año de un tratamiento que, por fin, le da un respiro a Alex que, ya Madrid con su familia, se ha reincorporado al trabajo y ha roto su silencio: “Muchísimos me habéis pedido que comparta con vosotros la parte de mi experiencia con el cáncer que no menciona mi madre”, afirma el joven. “Tal como ha dicho mi madre, es muy duro y todavía no estamos preparados”. Alex, que tendrá que viajar Nueva York para chequeos cada tres meses, se encuentra ahora inmerso en la preparación de un evento solidario que pretende recaudar fondos para asociaciones, cómo no, contra el cáncer.

