Tras recibir el alta después de someterse a la doble mastectomía, Terelu ha asistido a su primera revisión y lo ha hecho, como no podía ser menos, acompañada de su madre pues, María Teresa, no ha querido dejar sola a su hija en ningún momento. Con unas gafas de sol que le tapaban el rostro -y un abrigo negro que se esforzaba por mantener cerrado-, la colaboradora ha reaparecido, aparentemente triste y cansada, para continuar con la observación de su evolución, en la que, seguro, todo fluirá sin complicaciones. Y es que la presentadora ha demostrado ser una mujer con una gran fuerza y entereza, capaz de todo por seguir adelante salvando cualquier dificultad del camino.
