María José Campanario ha tenido que ser ingresada de nuevo en el hospital de Villamartín, en Cádiz, tras volver a recaer en su enfermedad. Ha sido su marido, Jesulín de Ubrique, el que se ha encargado de trasladarla al centro médico, donde pronto necesitó de una silla de ruedas para poder ser desplazada. En los últimos meses poco se sabía de ella pues, tras su último ingreso en septiembre, solo se la ha podido ver en octubre, cuando acudió a un acto solidario en relación con la fibromialgia, dolencia con la que convive desde hace más de trece años y que le impide tener la vida normal que quiere. De esta manera, el diestro y la familia Janeiro se alejan, de momento, de las polémicas que les conciernen en el mundo del corazón -y la supuesta separación del torero y su mujer- para entregarse al cuidado de la salud de María José.
