Entrevista a Paco Goti, Director Artístico Circo Mundial
El Gran Circo Mundial regresa a la Feria de Abril para hacernos sonreír con su espectáculo en un año donde la situación económica del país se está tambaleando… ¿Cómo afecta la crisis bajo la carpa?
Julián Ximénez de Miña
21 años ininterrumpidos de visitar Sevilla son los suficientes como para sentirse parte de nuestra ciudad y parte, en concreto, de la Feria de Abril. Allí, al final de la “calle del infierno”, el Gran Circo Mundial nos invita a disfrutar del que dicen es “el mayor espectáculo del mundo” dentro de una carpa con 165 personas de equipo (45 artistas en la pista, 5 elefantes, 12 caballos, tigres siberianos…) para dar vida a atracciones nunca vistas…
–¿Cuál es el mensaje que viene a transmitir el circo?
-El circo, aunque haya quien intente darle una vuelta de hoja, es cultura y la cultura debe llegar a todo el mundo.
-¿Ofrece algo el Gran Circo Mundial que no brinde ninguno otro?
-Yo creo que la calidad. Tenemos actuaciones que forman parte de los mejores espectáculos del mundo entero. Ahora mismo estamos presentando en la pista un número de tigres “tabbies” que procede directamente de Estados Unidos, ya que en Europa no se encuentra un tigre totalmente blanco (se encuentran tigres blancos con rayas negras no un tigre totalmente blanco). Si me apuras puede haber seis especímenes de éstos en todo el mundo…
-¿Es el circo algo solo para niños?
-Éste no. Es un circo totalmente polifacético. Ése es nuestro encanto y por eso continúa durante tantos años en España abarcando a tanto público. Nosotros tenemos un abanico que va dirigido a todo el mundo. Desde los payasos tradicionales saltamos al teatro, a números de contorsión de “music hall” o a ballet de discoteca. Ves a grupos de niños en un espectáculo a las ocho de la tarde y de pronto pasas a jóvenes con sus novios/as o a parejas adultas.
-¿Existen diferencias del espectador sevillano en relación a otros espectadores?
-El calor. Es enorme. En cualquier momento se ponen a aplaudir, a gritar, a jalear… Una de las cualidades que tiene el Sur es ésa… Cada vez que llega el circo mundial no damos a basto. Continuamente en la puerta vemos medios de información, televisiones…etc. Te sientes querido, eres el circo del país y tu público te arropa. En Sevilla es un honor poder escuchar: “Ahí llega el circo mundial”…
-¿Pensáis que podéis aportar algo al enriquecimiento económico de la ciudad?
-Evidentemente. Primero porque nosotros contratamos gente de aquí. En segundo lugar, a pesar de la subida del 21% de IVA, más la Sociedad General de Autores y otros estamos ofertando entradas al público entre 7 y 8 euros por lo que la ganancia que tenemos es prácticamente nula. ¿Se piensa en el ciudadano de a pie? De momento se valora lo que más cala, el bolsillo. Más allá hay que evolucionar. O evolucionas, o se cierra la casa.
-¿Se ha perdido interés por el centenario espectáculo?
-Nunca tenemos que llegar es a que la cultura sea un producto reducido únicamente a ciertas élites. Eso sería la tragedia del país. En el momento en el que la cultura sea para un público de élite, estaríamos hablando de un objeto de lujo y el arte debería ser para todos.
-¿Ve, por tanto, futuro de su carpa?
-Claro que sí. Cuando nos encontramos el circo como el pasado domingo con más de 2500 personas de pie, pataleando, silbando y gritando “bravo”… el sueño está más que cumplido, ¿no crees?

