¿Cuáles son las aficiones más desconocidas de los famosos? ¿A qué dedican su tiempo durante esta etapa de confinamiento? ¿Qué han hecho durante los últimos días?
Navegar en el universo de las redes sociales es toda una aventura, sobre todo cuando lo que analizamos son los perfiles de los famosos de los que, en muchos casos, estamos descubriendo facetas desconocidas como la que nos ha mostrado Paz Padilla la cual, con tanto tiempo libre, ha aprovechado para revelarse como una excelente costurera… y pintora (afición, esta última, que la presentadora ha desvelado tenía olvidada).
Muy divertido, Jesús Vázquez ha destapado su lado más “loco” subiendo vídeos en los que parodia bailes y canciones como el mítico “Vete y pega la vuelta” de Pimpinela en una faceta artística que, hasta ahora, el gallego había tenido más oculta.
Claro que, si hay alguien que está “partiendo la pana” -en lo que a actividad internauta se refiere- ésa es Anabel Pantoja quien, lo mismo entrena -personalizando, con mucha expresividad y cierta descoordinación de movimientos- el estilo de Patry Jordan-, que, lo más reciente, se desnuda totalmente, mostrándose tal y como Dios la trajo al mundo y aceptando siempre todos los comentarios que sus admiradores, y detractores, le hacen llegar.


Muy socorrida, la cocina acoge las buenas intenciones de muchos rostros conocidos como los de Rafa Nadal, Nuria Roca o Helen Lindes, deportista, periodista y modelo, respectivamente, que han hecho gala de sus habilidades culinarias con platos o postres.
Claro que nada comparable a la exquisitez de Marc-André ter Stegen, guardameta del Barcelona que, además de regalarnos las fantásticas vistas de su casa frente al mar, se ha revelado, ahí es nada, como un auténtico gourmet capaz de hacer corazones en el café con crema de leche.

Por último, señalar las capacidades de Manuela, hija mayo de Alejandro Sanz que viene pisando fuerte… ¡como diseñadora de bolsos! Gracias a su madre, Jaydy Michel, hemos descubierto estas piezas que su hija ha confeccionado con trozos de tela y que, quién sabe, pueden ser el principio de un futuro nuevo negocio. ¡Nunca se sabe!