Más allá de la historia de Tom Brusse y Sandra Pica -que huele un poco a montaje-, la actual edición de “Supervivientes” no tiene muchos ganchos para convencer a la audiencia más allá de Olga Moreno quien, poco a poco, se ha convertido en el eje central del programa. El revuelo mediático producido por la docuserie de Rocío Carrasco -al que ella, en principio, permanece ajena, ha sido el causante de que todas las miradas se posen sobre la sevillana que, si bien comenzó con la intención de que no fuera su vida privada el atractivo de su presencia, son precisamente sus comentarios al respecto los que están dando más que hablar.

Ayer, Olga se pronunció sobre varias cuestiones, aunque negó que, hasta ahora, hubiera hablado de la madre de Rocío Flores. Una consideración que dejó bastante perpleja a la audiencia y que vino seguida de otras confesiones, a Gianmarco, como las infidelidades de su marido, Antonio David. “Con 21 años yo sé perfectamente con quién estoy al lado. Y sé lo que hay y lo que no hay, y no aguantaría unos cuernos. Digo que no lo aguantaría pero me pasó. Él me puso los cuernos pero sí que es verdad que él fue el que me lo comentó porque se sentía mal, y yo lo perdoné”, aseguraba la concursante poniendo en entredicho otros rumores posteriores de el ex Guardia Civil con otras mujeres.

En cuanto a Rocío Jurado, Olga Moreno también tuvo unas palabras en su memoria, en especial cuando “la más grande” fue tratada de cáncer. “El tiempo que estuvo la abuela en Houston estuvimos cuatro meses sin saber nada de ellos. Nos enterábamos por la tele. Los niños lo pasaron muy mal y los niños hablaban a su abuela. Y ella a ellos. La Jurado se ha portado muy bien. Cuando nació David, yo tengo los vídeos, y ellos los han visto. Han visto a la abuela cantando mientras le cambiaba el pañal. Ellos ven la familia junta y se les tiene que caer…”. Una familia que no deja de dar titulares, sea quien sea y esté donde esté.
