Cada vez más famosos, y otros que no lo son, lucen motivos tatuados pero… ¿cuáles son los secretos de este arte? Hoy en “Sevilla Magazine” nos acercamos a este mundo gracias al testimonio de uno de sus más profesionales exponentes…
J.L. Rocha Bustamante
Diego Matutinovich decidió venir a España hace más de una década y, después de pasar por ciudades como Girona, Lloret o Madrid, se estableció en Sevilla donde, hace cinco años, abrió junto a María Saiz la tienda “Sevilla Ink”, un referente del tatuaje en el centro de la ciudad. Artista completo, reconoce que se divierte con su trabajo y que le gusta expresarse con el arte pues, según él, “Si no me divierto, no lo hago”. Aparte, nuestro protagonista, amante de la música, toca la guitarra desde muy joven y es amigo de Raimundo Amador y Charli Cepeda. Uno de esos personajes auténticos de los que, por desgracia, cada vez quedan menos…
-¿Cómo y dónde se aprende a ser un buen profesional de lo suyo?
-Mirando muchas obras de otros colegas, yendo a convenciones y, sobre todo, trabajando con gente mejor que tú. Yo nunca quedo totalmente satisfecho. Siempre estoy buscando cómo mejorar porque soy perfeccionista cien por cien. Es más, si estoy mal no tatúo. Es lo más sincero que puedo hacer porque eso se nota en el resultado.
-¿Considera que el tatuaje está de moda?
-Un arte que lleva cinco mil años existiendo, aunque haya quien lo venda así, no es una moda.
-Sin embargo, los futbolistas estrenan cada temporada nuevos dibujos en su cuerpo y eso crea tendencia…
-Los tatuajes de deportistas como Beckham, Sergio Ramos o Dani Alves son feísimos. Tienen el gusto en el “orto”… He visto en ese terreno muy pocos tatuajes que me agraden aunque, por otro lado, pienso que no les han tenido que salir baratos…
-¿Dónde ha visto entonces buenos tatuajes?
-Sobre todo en el rock´n roll. Tatuajes y rock van unidos de la mano. Son muy “underground”. Hay muchos cantantes y músicos que tienen muy buenos trabajos. Me fijo bastante en la técnica del dibujo sin importarme el motivo en sí. Somos los verdaderos “Miguel Ángel” de este siglo, los más completos. Después de tatuar podemos hacer cualquier cosa. En lugar de en una tela, pintamos en el cuerpo humano y son museos andantes. Además hago litografías, trabajo con madera… Ahora estoy diseñando camisetas y carteles para la gira de Ana Curra en México.
-Refiriéndonos a Sevilla, ¿suelen pedirle algún motivo como la Giralda o la Torre del Oro?
-Antes sí que me pedían muchas Vírgenes de la Semana Santa pero ya no las hago. Cuando alguien quiere una cosa así, o un puente de Triana, se lo paso a mi compañera María, que es una gran tatuadora. Por lo general, me dedico más al estilo oriental.
-¿Suele aconsejar a sus clientes o llegan con las ideas claras?
-Hay gente que trae frases de sus padres, dibujos de sus sobrinos, el nombre de su novia… El “tattoo” es una forma de expresar los sentimientos de cada uno. Me fijo mucho en la piel de mis clientes porque de ella depende el resultado final. Es el lienzo donde expreso mi arte y, si pienso que su idea es una mierda, se lo digo sin tapujos y no suelo equivocarme. Mis colegas me definen como un “borde” pero siempre digo la verdad. Por eso me llaman irónicamente “el tatuador más simpático del barrio” (risas).
-¿Cómo prepara sus dibujos? Cuéntenos el proceso…
-Cuando empiezo voy directo al grano, no hago bocetos. Un “marine” americano me dijo en cierta ocasión que somos los “snipers” (francotiradores) de los artistas porque donde ponemos el ojo ponemos la bala. No podemos equivocarnos. La zona más laboriosa es la espalda. Ahí son necesarias diez o doce sesiones pero, en general, no es caro. Caro es un pantalón de marca, el metro, el tranvía de aquí de Sevilla (cuesta mucho para la poca distancia que recorre)… Esto es un lujo para toda la vida. No suelo hablar de dinero con mis clientes, ni me gusta que me regateen el precio porque, insisto, estamos tratando de arte.
-¿Es cierto aquello de que, al envejecer, el “tattoo” se pone feo?
– Cuando te haces viejo te arrugas tú, no el tatuaje…
-¿Le ha llegado alguien que se haya cansado de lo que llevara tatuado?
-De los que yo hago nadie se ha arrepentido. Verse tatuado mola, a menos que seas un “pringao”. Lo que sí vienen a taparse malos trabajos de otros que se creen que son tatuadores porque se compran cursos. El bueno está trabajando en una tienda, no en su casa.
-¿Cuál es la persona más mayor a la que ha tatuado?
-Pues los más mayores han sido mis padres. A mi padre lo tatué con 75 años y a mi madre con 72 años. Les han cogido el gusto a esto tarde. A ella le dibujé un retrato de mi infancia. Es una sensación muy extraña tatuarse a uno mismo.
-¿Afecta la crisis también a su sector?
-Aunque es cierto que ha caído algo, la crisis es una gran mentira. Afecta a quienes tienen muchísimo dinero. Los que son como yo, con una ocupación normal, no lo notan tanto. El único problema es que hemos vivido en una sociedad que ha fomentado el exceso y que ahora tiene que regresar a la realidad. Yo vengo de Argentina y te aseguro de primera mano que lo de allí sí que es crisis. Por lo demás, no miro al futuro. Hago lo que me gusta pensando en el presente. El negocio se transforma todos los días. Paso más horas en él que en mi casa y tengo que estar muy cómodo ahí porque, si yo lo estoy, los clientes también lo estarán. Es un establecimiento muy visible. Paseas por la calle y tienes todo el local a la vista porque no hay nada que esconder.
TATUAJES A LA MODA
El tatuaje, como confirmaba Diego Matutinovich, es una forma de expresar las emociones, recuerdos o momentos señalados en la propia piel. Así, muchos famosos –que, como sabemos, suelen marcar tendencia, han puesto de moda letras chinas, estrellas o pequeños signos que, hasta hace poco, no sabíamos qué significaban.
Algunos atractivos, otros ridículos, normalmente solemos fijarnos en los deportistas por enseñar estos más su cuerpo. Como el sevillano Sergio Ramos, que va poco a poco incorporando a su cuerpo nuevos “tattoos”; el argentino Leo Messi, con las manos de su primer hijo en su pierna izquierda; o David Beckham, en cuya anatomía figuran los nombres de todos sus hijos…
La música –y en concreto el rock-, está directamente relacionada con el universo del tatuaje. Muchos son los que lucen extraordinarias creaciones como la desaparecida Amy Winehouse -la cual, por sus motivos «old school», enfatizó los rockabilly y las pin-up-, o la explosiva Lady Gaga, que sólo tiene dibujos en la parte izquierda de su físico debido a la petición de su padre de que mantuviera al menos un lado más “normal”. En España, Melendi, David Bustamante, Alaska o Soraya Arnelas, entre otros, no dudan, más allá de la voz, en usar el tatuaje como medio de expresión.

