Adele no es una «estrella» al uso y, haberse convertido en el icono mundial que es, se le queda un poco grande, según ha confesado en varias ocasiones. La cantante lleva más de un año recorriendo el mundo con una gira en la que ha realizado ya 119 espectáculos pero ha sido en los últimos cuatros shows donde, en una pantalla, ha proyectado una carta en la que deja entrever que quizás no vuelva nunca más a los escenarios: «Soy una persona verdaderamente hogareña y me dan mucha alegría las cosas pequeñas», decía. «Quería que mis últimos conciertos fueran en Londres porque no se si volveré a ir de gira de nuevo y quiero que mi última vez sea en casa. Voy a recordar esto el resto de mi vida. Os quiero. Buenas noches por ahora», concluía una de las grandes voces del panorama musical. ¿Será o no será?