El cantante sevillano presenta su nuevo trabajo discográfico “Sexto Sentido”, un disco con un toque más “sureño” y donde, además de incluir seis temas nuevos, versiona a Mecano, Mocedades y Marc Anthony
A pesar de su juventud, la trayectoria de este artista sevillano, que comenzó cantando saetas ante las imágenes de su Hermandad de los Negritos y, posteriormente, despuntó en 1998 en el panorama musical con su famoso tema “Todo el amor del mundo”, es bastante amplia. En una época donde el estilo musical del que es un maestro, la balada melódica con un toque del sur está triunfando gracias a artista como Manuel Carrasco o Antonio José, Alex Ortiz lanza al mercado su último proyecto discográfico “Sexto Sentido” que ha sido madurado a fuego lento con la calidad y el arte que él mismo desprende en cada una de sus canciones y que será presentado en las primeras semanas de la primavera sevillana.
—¿Cómo define “Sexto Sentido”?
—Es un disco muy completo que tiene desde las baladas clásicas que me caracterizan a canciones con un toque del sur y otras con un estilo más pop. Es un trabajo muchísimo más alegre que los anteriores.
—¿A qué se debe esa alegría?
—Es normal que los autores reflejen su estado de ánimo en sus canciones y para mí ha sido un año muy especial con muy buenas sensaciones, tanto en lo personal como en lo profesional y mi nuevo disco es fruto de esa situación en la que me encuentro. Ha sido un año centrado completamente en el disco y sin preocupaciones de otro tipo, lo que me ha dado mucha libertad a a la hora de realizarlo.
—¿Hay algo de lo que se arrepienta de su trayectoria musical?
—Soy muy consciente de que a lo largo de mi trayectoria hay muchas cosas de las que me siento muy orgulloso y de otras no tanto. En esta vida, los pasos en falso que se dan -como me dice siempre mi padre- si te sirven para aprender, merece la pena errarlos. Siempre hay lugar para la mejoría, porque no hay nada perfecto.
—¿Vivir en el sur le ha perjudica profesionalmente?
—Creo que no, en cierto modo beneficia bastante. El hecho mismo de nacer en Andalucía, te da el aire y la forma de cantar que se tiene en el sur. Gracias a la red de comunicaciones es más fácil desplazarte en poco tiempo y también moverte por internet. El hecho de vivir en Sevilla lo he visto como algo más positivo que negativo.
—¿Se puede vivir de la música?
—Se puede vivir, pero hay que tener muy claro que existen años mejores y otros que no lo son. Entonces tenemos que aprender a saber recoger y guardar los frutos, ser previsor y adaptarte a los tiempos, porque como yo digo, la luz y el agua vienen todos los meses.Además, la crisis nos ha puesto los pies en el suelo a practicamente al 99% de los músicos.
—¿Está bien valorada la música con toques flamencos?
—Para mí, la música del sur nunca ha pasado de moda, más bien es lo contrario. Cuando viajas por toda España, te das cuenta de todo lo que se aprecia nuestro estilo “aflamencado”. El problema es que en nuestra tierra existen emisoras que se definen como “nuestras” que no apuestan por los artistas de la tierra tanto como se hace en otros medios de España y eso hay que solucionarlo.
—¿Considera que ha tenido mala suerte en su carrera?
—Creo que no existe la mala suerte, soy más partidario de confiar en el trabajo diario. Hubo un período en mi trayectoria profesional que me quedé un poco en el limbo por circunstancias empresariales que, evidentemente, no me ayudaron durante tres o cuatro años.. Quizá no supe llevar mi carrera durante ese tiempo. Por suerte, ahora me encuentro arropado por una gran compañía, como es Senador, que me trata muy bien.
—Acaba de cumplir años, ¿qué queda del Alex Ortiz que comenzó a cantar a finales de los años 90?
—Hombre, quedan muchas cosas. Lo más importante es que conservo a los mismos amigos que tenía por aquella época. Se han sumado muchos más, pero sigo apoyándome bastante en los de toda la vida. Aparte de eso, ahora soy pooo más arisco y desconfiado en cuanto a las relaciones, porque los palos de la vida te van curtiendo. De todos modos, creo que hay mucho aún del Alex Ortiz de la primera época.
—¿Ve también el amor de otra manera?
—Tanto lo veo, que ahora mismo estoy solo. Lo que pensaba que era para toda la vida, al final no lo es y eso cambia tu forma de pensar. Soy más desconfiado y no me lanzo a la primera en una relación.
—¿Qué tal se lleva con las redes sociales?
—Al principio no me llevaba muy bien, pero me he ido acoplando a las nuevas tecnologías y tanto en mis perfiles públicos como en mi web suelo contar cosas positivas, intento preservar mi vida privada y evito hablar de cosas que puedan crear controversia, como fútbol, política, etc. Me gusta compartir con mis seguidores los buenos ratos que paso con mis amigos y, sobre todo, mi música, mis ensayos, mis conciertos…
—Eligieron una canción suya como himno de la Final de la Copa Davis y ahora han seleccionado otra como sintonía oficial de la Vuelta Ciclista a Andalucía, ¿cómo te llegó la noticia?
—La verdad es que cuando me comunicaron que habían elegido “Te esperaré en el Sur” como sintonía de la Vuelta Ciclista a Andalucía me encantó, porque es un tema muy agradable que habla de nuestra tierra.
—¿Es muy deportista?
—Soy un fanático de todos los deportes y además me encanta practicarlos. Me encantan los Juegos Olímpicos, suelo verlos todos. (risas)
—¿Se cuida mucho?
—No soy mucho de usar cremas ni potingues, en cuanto a a alimentación y ejercicio le presto más atención. Sí es cierto que me gusta vestir adecuadamente porque como personaje público que soy le debo un respeto a mis seguidores. No creo que me veas en chandal por la calle, a no ser que sea para practicar deporte (risas). Ahora además me ha elegido la marca de ropa Spagnolo para ser su imagen y tanto ellos, como mi estilista, Jesús, se encargan de que mi imagen esté aún más cuidada.
—¿Ve en los programas de televisión tipo “Tu Cara Me Suena” una oportunidad para promocionar al artista? ¿Participaría en ellos?
—De momento, no entra en mis planes, aunque nunca podría decir que de “ese agua no vaya a beber”. Me gusta llevar mi carrera de otra forma pero no me cierro a nada, porque entiendo que todo siempre hay un punto positivo.
—¿Nunca le han propuesto participar en Eurovisión?
—Hace muchos años me lo propusieron, pero el artista en este tipo de certámenes sufre muchísimo y corre un gran riesgo. Expone toda su carrera en tres o cuatro minutos y pueden mandar en ese tiempo al garete toda su trayectoria.~