Hace varios meses la pareja estrenaba un espectacular ático en Madrid que incluso llegaron a presentar en la revista “Hola”, con terraza muy amplia y piscina privada, aunque apenas han podido disfrutarlo ya que ambos pasan largas temporadas en Doha (Catar). Fernando se ha quedado enamorado de este país e incluso ha adquirido una vivienda, acompañada de su novia, que le acompaña en sus viajes. Pero la legislación catarí prohíbe convivir a un hombre y una mujer bajo el mismo techo sin estar casados por lo que, si quieren instalarse allí y no incurrir en un delito, deberán casarse y formalizar su relación. ¿Se adelantará Ana a su madre Isabel y será la próxima en pasar por el altar?