De padre sevillano, la actriz catalana espera el estreno de la última película que ha rodado, “El tiempo de los monstruos”, presentada en el pasado Festival de Cine Europeo de nuestra ciudad
por Ricardo Castillejo
Cuenta en su trayectoria con tres premios Goya y con papeles en la gran pantalla en producciones tan populares como “Todo sobre mi madre”, de Pedro Almodóvar, “Torremolinos 73” o “Descongélate”. Madre de un hijo de nombre Román, nacido en 2011 –pocos días después del fallecimiento de su padre-, la actriz se encuentra, a sus 42 años, en un buen momento profesional dentro del que aguarda el estreno de “El tiempo de los monstruos”. Un rodaje en el que ha vuelto a coincidir con Javier Cámara y donde comparte cartel con compañeros como Carmen Machi para un sorprendente guión sobre el que tuvimos oportunidad de charlar el pasado Festival de Cine Europeo de Sevilla. Ahí Candela Peña demostró, una vez más, por qué es uno de los rostros más carismáticos y con más personalidad de la “gran pantalla” española.
-Usted está acostumbrada a interpretar pero… ¿cómo lleva verse durante las proyecciones?
-No muy bien, la verdad. En realidad no tengo tanta experiencia en eso porque no he hecho mucha tele. Me juzgo muchísimo aunque, en el caso de “El tiempo de los monstruos”, soy muy “fan” de la película. Es una de las mejores que he visto nunca. Habla del amor, de los roles, de los procesos creativos, de lo poco conservador que tendría que ser el cine… Espero que tenga un camino largo. Sería absolutamente necesario.
-Lo que sí vuelve a dar vida a una mujer con una personalidad difícil…
-Es lo que me ofrecen pero, para mí, esas vidas truculentas son más interesantes. No tengo el perfil para que me llamen para hacer una chica normal. Sea como sea, aunque en la realidad encuentres dificultades, estoy bastante alejada de mis personajes.
-¿Y después de este rodaje? ¿Algún proyecto en cartera?
-Varios. Llevo en mente levantar una serie con Pilar Castro. Se llama “Puerto y camino” pero no tengo ni idea si llegará o no a buen puerto. También está por estrenar “Kiki, el amor se hace”, la nueva de Paco León, y me encuentro en pleno proceso de escritura de un guión.
-¿Se lleva bien con la popularidad?
-Yo la vivo más a través de amigos como Javier (Cámara) o Carmen (Machi) y, cuando los veo, pienso: “¡Qué pacientes son!”. Aparte de actores tenemos una intimidad. Hay que entender a todo el mundo y ponerse en el lugar de los demás y siempre me pregunto si estaría preparada para esa exposición tan bestial.
-¿Hay algo, laboralmente, a lo que diría que “no”?
-No descarto ninguna posibilidad de nada porque, entre otras cosas, no hay tanto trabajo como para ponerse exquisita. Tengo otras prioridades, eso sí, pero hay que evolucionar. De hecho, la gente debe y tiene que cambiar. No soporto a quien dice que no cambia nunca. Ni a una pareja. Te comparto y te amo hoy. Mañana, o en cinco años, no sé.
-Tiene 42 años… ¿Le ha supuesto algo especial entrar en su quinta década?
-Me he hecho mayor y he crecido en muchos sentidos. Espero que también me haya sucedido como actriz. Hay cuestiones generacionales que te diferencian de otros más jóvenes y mayores, evidentemente. Yo no estoy sola en la vida. Tengo personas que dependen de mí y lo mismo tengo que hacer lo que antes ni me planteaba. Antes compartía piso y lo mismo me daba igual. En este momento, no. Y en lo profesional quiero ser la actriz que soñaba ser. Que siga sumando y aportando algo.