Que la presentadora se ha convertido en la principal defensora de Rocío Carrasco, es un hecho. Feminista declarada, Carlota Corredera no tiene inconveniente en sacar pecho por la hija de Rocío Jurado cada vez que sea necesario, tal y como hizo ayer en “Sálvame” cuando amenazó con abandonar el programa tras una declaración del periodista Antonio Montero en la que insistía que “Rocío era mala madre”. “No puedo continuar trabajando con Antonio Montero. Si se queda en el plató, yo me voy”, comentó enseguida la periodista a Alberto, director del espacio. “No voy a permitir que, después de todo lo que hemos contado, este señor se permita el lujo de llamar mala madre a Rocío Carrasco delante de mí. No lo voy a permitir”, insistía Corredera quien, desde que se puso al frente de “Rocío. Contar la verdad para seguir viva”, ha sido implacable con los denominados “negacionistas”.

En este caso, todo comenzó cuando Belén Esteban contaba su experiencia con Jesulín de Ubrique, a lo que Montero opinó que el torero es un mal padre de su hija. Acto seguido vino la mencionada apreciación al respecto de la primogénita de “la más grande”, desencadenando el enfado de Carlota y, a continuación, decidiendo él abandonar el directo.

Pero más allá, la conductora de “Sálvame” también tuvo unas palabras con Kiko Matamoros el cual confesó que no tiene interés en ver la docuserie. “Que no hayas tenido la curiosidad, las ganas de aprender, de superar nuestras propias ignorancias con la violencia de género y, sobre todo, que tú has dicho de una persona que ha sido mala madre y mala persona… Yo de alguien que ha dicho algo así por lo menos tendría la curiosidad de saber cuál es su verdad”. No pasa ni una. Carlota Corredera es el inesperado látigo dispuesto a fustigar a todos los que crucen la barrera del respeto a la mujer. Cuidadito con ella…
