La conocida estilista es, tras casi una década de especialización en posticería y prótesis capilares, una profesional comprometida con las personas que, por enfermedades como el cáncer, necesitan una ayuda estética de inmediato que revierta en su autoestima y sus ganas de seguir luchando.

Carmen Olmedo junto a Selu, que se ha colocado una prótesis por primera vez. Foto: La Petitè Chambrè
Ha cumplido veinte años como profesional en un sector del que lleva aprendiendo toda la vida, pues creció en la peluquería de su madre a la que ayudaba desde la niñez. Ahora es una de las más reconocidas estilistas de la ciudad gracias a su carácter inquieto, que le lleva a estar siempre creando y renovándose, y a su especialización en prótesis capilares y pelucas. Un área donde su dedicación diaria adquiere una dimensión solidaria y humana ya que ayuda a recuperar la autoestima a personas que han perdido el cabello por un tratamiento contra el cáncer, un proceso hormonal o, simplemente, una calvicie convencional
-¿Para quién están indicadas las prótesis?
-Para hombres o mujeres que sufran cualquier tipo de alopecia. Están realizadas a través de materiales de última generación sobre el que se inyecta pelo natural. Esto los convierte en artículos indetectables, finos y ligeros, aportando un aspecto muy natural que permite dejar el frontal totalmente al descubierto. Se puede graduar tanto en la densidad como en el tamaño y la largura y, al estar confeccionadas cien por cien a mano, no dejan al descubierto bordes ni uniones.
-¿No es reacia la gente ante este tipo de artículos?
-De entrada puede que sí, depende de cómo lleguen y del motivo por el que han perdido el cabello.
Lo primero debe ser escuchar sus necesidades exactas, que suelen variar con la edad. Acuden desde adolescentes con pérdidas por etapas de gran “nerviosismo” hasta personas maduras. Antes de elegir el modelo idóneo se valora el tipo de pelo (si es liso, ondulado o rizado) y también el color.
-El procedimiento de colocación… ¿Es sencillo?
-Hay que rapar la zona que se va a cubrir para que quede una base lisa que permita una adherencia total. En este caso que vemos en fotografías se trata solo del área superior ya que en los laterales y la nuca hay densidad suficiente. Si es una calvicie por quimioterapia no se deben poner adhesivos porque la piel está muy sensible. La mejor opción en una situación así sería una peluca completa. El nacimiento del cabello se fija a los cuatro dedos sobre las cejas. Ahí es donde comenzará la malla francesa.
-¿Cómo sabe la medida exacta en la que debe cortarla?
-Se coloca un papel film sobre el cráneo para tomar la medida exacta que se va a cubrir. Se marca con un rotulado indeleble y se realiza una plantilla a partir de la cual se recortará la prótesis. Es muy importante que esta labor realice un profesional con experiencia ya que no hacerlo de la manera adecuada puede suponer estropear un material de calidad. Una vez el tul ha quedado según el molde, se pega sobre la cabeza, a la que antes se le ha aplicado un eliminador del sudor para que el adhesivo quede perfectamente fijado.
-¿Y ya se puede tratar como si fuera su propio cabello?
-Sí. Puede ir más corto o más largo según su propio gusto e incluso se puede aplicar cera o ayudarse con el secador para peinarse. En zonas de poca densidad tenemos la opción de usar una fibra capilar que corrige visualmente esa carencia. El resultado es muy natural. Nada tienen que ver con los antiguos diseños en los que desde lejos se podía apreciar que no era el verdadero pelo de quien lo llevaba.
-¿Es igual para hombres y para mujeres?
-Sí, aunque como ellas no suelen tener una alopecia total sino que con frecuencia conservan algo de cabello, la prótesis (que existe en diferentes longitudes) se puede agarrar a éstos a partir de unos “clics” o unas pequeñas anillas.

-¿Cómo se mantiene este tipo de prótesis?
-Hay que quitársela todas las semanas, en peluquerías especializadas como la nuestra o en tu propia casa, para lo que te enseñarán unos sencillos pasos. Con un disolvente suave se eliminan los restos de adhesivo ayudados de un pequeño espejo. Después se lava con un champú neutro y se le puede aplicar suavizante o mascarilla. Llevando la prótesis puedes ir a la playa, ducharte o hacer deporte. En definitiva, una vida normal.
-¿Es una solución cara para esos problemas de autoestima?
-La vida de una prótesis está estimada en unos cuatro meses, lo que supone que se necesitarán tres diferentes al año. Los precios oscilan entre los 350 euros (cuando tienen un mallado estándar que se adapta a cada persona) y los 450 euros cuando están hechas a medida.
-Hay muchas famosas que llevan peluca, ¿verdad?
-Muchísimas. Los casos más evidentes son los de Marujita Díaz o las que ha usado siempre Encarnita Polo. Algunas las han llevado durante el cáncer y su posterior tratamiento, como Laura Valenzuela o, más recientemente, Terelu Campos. Con Karina dudo si es peluca o un postizo en la zona delantera… Luego están las que las usan para su profesión como Beyoncé, Nicole Kidman o Naomi Campbell.
-¿Algún hombre también?
-De los hombres se suele decir que se han hecho un injerto, pero lo cierto es que esa operación no da tanta cantidad como vemos a Hilario Pino. Cristian Gálvez, Pedro Piqueras o José Bono sí tienen la cabeza más poblada que hace unos años.
Carmen Olmedo
Estilismo & Peluquería