Querido Brad,
Cierto es que, como afirman los orientales, “la paciencia es un árbol de raíces amargas pero de frutos muy dulces” y yo, que llevo toda la vida esperando, por fin veo acercarse la “oportunidad” tantas y tantas veces soñada. Y es que recuerdo hace muchos años cómo un colaborador de algún programa de televisión, creo que era Carlos Ferrando, afirmó que, durante una visita tuya a España, habías tenido algún encuentro “secreto” con un chico que intimó contigo (y que me hizo fantasear sobre la posibilidad, por qué no, de que algún día tú y yo pudiéramos… ya me entiendes).
Luego vino tu boda con “la” Jolie, tus hijos propios y adoptados y tu meteórica carrera en ese Parnaso hollywoodiense al que perteneces por méritos propios apoyados en uno de los físicos más bellos (junto a Paul Newman), que la “gran pantalla” ha conocido. Es más, no sé cómo lo has hecho pero, conforme ha ido pasando el tiempo, has mejorado y hoy, a tus 51, estás como nunca, más atractivo, más interesante, más… ¿bisexual?
De tal condición te han etiquetado desde una revista de tu tierra en la que afirman que cierras encuentros por internet con muchachos que te agradan y, sin ser el “más” en nada (ni el “más guapo”, ni el “más joven”, ni el “más simpático”) me he decidido a dar el paso. Tú escríbeme al twitter, @rcastillejo, sin que Angelina se entere. No me gustaría ser motivo de ruptura de ningún matrimonio…